viernes, 7 de septiembre de 2012

HIJAS DE LA NATIVIDAD DE MARÍA

Nuestra vida

Dos estilos de vida

 Están las que eligen vivir en pequeños grupos y también las que deciden vivir solas o con su propia familia. Todas vivimos del fruto de nuestra profesión, de forma tal que nuestro  principal campo de apostolado se da en nuestro lugar de trabajo.

Un mismo Centro

Nuestro punto de referencia es  JESUCRISTO, todo lo hacemos “por Él, con Él y en Él”.

Una misma fuente

          
La EUCARISTÍA es el pozo de donde brota nuestro “ser” y “hacer”. Toda acción ha de partir de la fuente de Vida, del trato familiar con Jesús, presente en la Eucaristía.
 

Un mismo objetivo:

Ser presencia viva de María en la tierra, al igual que nuestra Madre, la Virgen de Atocha - La Morenita, buscando asumir las realidades del mundo, para llevarles la Buena Noticia y transformarlas, cual levadura en la masa.

INSTITUTOS SECULARES III

Instituto Secular "Hijas de la Natividad de María" 

Nuestro Carisma


“Si no cambiáis y no os hacéis como niños,
no entraréis en el Reino de los Cielos.
El que recibe en mi Nombre a un niño como éste,
a mí me recibe” conf Mt 18, 1-5
 


Nuestro Fundador, el P. Baltasar Pardal V., como catequista y Director Diocesano de las OMP, dedicó su vida a la evangelización, a la educación y promoción humana.
Supo ver el mundo con los ojos de un “niño”, con ojos llenos de esperanza y de amor, así fue como fundó el Instituto Secular “Hijas de la Natividad de María”, con el fin de que podamos ser Imagen viviente de   Cristo y de nuestra Madre María.

Y teniendo como maestra a Santa Teresita del Niño Jesús, sigamos como ella, el “Caminito” de la “Infancia Espiritual” y así ser como niños en el espíritu y de este modo estar muy cerca de Jesús y de todos aquellos que lo necesiten.
“La confianza en Dios 
es la mejor sabiduría
y todo nuestro poder”
     Don Baltasar Pardal Vidal.





jueves, 6 de septiembre de 2012

INSTITUTOS SECULARES II

¿CÓMO SEGUIMOS A JESUCRISTO?

En Castidad Consagrada


Viviéndola en medio de las realidades temporales, queriendo ser en el mundo testigos de salvación.
Nuestra CASTIDAD dice al mundo:
"que podemos amar con desinterés, que podemos dedicarnos a todos sin atarnos a ninguno".

En Pobreza Evangélica

Para poder amar mejor a Dios y a los hermanos, aceptando vivir pobre de hecho y de espíritu, en sobriedad y trabajo, en donación a los hermanos, especialmente a los más pobres.
Nuestra POBREZA dice al mundo:
 "que podemos vivir entre los bienes temporales y usar los medio de progreso sin hacernos esclavos de ellos".

En Obediencia al Padre

Ofreciendo la voluntad como Don de Amor a Dios, imitando en el mundo a la Virgen conforme a nuestra vocación Secular Consagrada.
Nuestra OBEDIENCIA dice al mundo: 
"que se puede ser feliz, sin encerrarse en una cómoda elección personal, permaneciendo plenamente disponibles a la Voluntad de Dios como aparece en la vida cotidiana y en los signos de los tiempos".